Jesús Daniel

"Hay un ángel hecho para mí. Te conocí, el viento se me fue tal como llegó": Canción titulada ANGEL.
Quienes me acompañaron,
silenciosos,
apabullados,
desolados,
con las penas en las bolsas,
no exclamaron nada.
Sin voz,
hacia ese lugar frío,
inerte,
donde la muerte tiene su refugio,
donde el dolor aumenta
y la paz irradia al compás de los rayos solares,
allí,
tu cuerpo yace bajo el talud de mi dolor,
En esa tierra,
que un día tu abuelo disputó al cacique,
al explotador,
permanecerá la esperanza.
Bien lo sabes,
fuiste el más amado,
el más deseado
pero tu misión era mucho mayor,
que tu vida se apagó justo donde inició.
Blasfema tras blasfema,
el mar en mis ojos se consumía
y un río se formó
en una tierra árida,
sin esperanza.
Nada es seguro en la vida,
ni la realidad misma.
Qué dolor tan diferente,
tan extraño, insolente,
a cascada,
a cascada de recuerdos,
mar insaciable.
Te lloro por tus palabras no dichas,
las mismas que deseaba con mi voz
pepetir cada una.
“Papá, mamá, papá, mamá”.
No estarás solo,
en esa bóveda, no estarás nunca más solo,
porque juntos, un día, habremos de encontrarnos
bajo ese mismo sueño.
Y te amo, te amo desde la bolsa cósmica de tu madre,
Allí, siempre, mi voz y su voz, se unieron para cantarte,
para arrullarte,
mientras tú,
inquieto gorrión,
saltabas de lado a lado.




